En un banco de trabajo vacío, Doyun puso una bisagra en su caja de práctica.Al primer intento quedó torcida. Anotó la hora y quitó los tornillos.Al segundo intento, la puerta seguía sin cerrar. Jian esperaba a su lado.Sonó el timbre. Alguien con quien Doyun había trabajado venía de lejos y esperaba en la puerta con una maleta.Al verlo, sonrió. «¿Todavía practicas con eso?»Doyun le tendió la caja. «Hoy te toca abrirla primero».La puerta se abrió sin atascarse. Los tres se rieron.Al día siguiente, Doyun puso la caja de práctica en el nuevo banco de trabajo.
Confucio habla del placer de practicar de vez en cuando lo aprendido y de la alegría de recibir a una amistad que viene de lejos. Considera ejemplar a quien no se irrita cuando los demás no lo reconocen.
Adaptación actual
Doyun practica una y otra vez cómo poner la bisagra. Cuando llega alguien con quien trabajó hace años, prueban juntos la caja. Al día siguiente, Doyun vuelve a practicar por su cuenta.
Para recordar
También se disfruta al ir ganando soltura con la práctica.
Pregunta del día
¿Hay algo que sigues practicando aunque nadie te vea?